LOS SUEÑOS DE LOS PADRES, NO SON SUEÑOS PARA LOS HIJOS. - Forum Latam

LOS SUEÑOS DE LOS PADRES, NO SON SUEÑOS PARA LOS HIJOS.

En mi experiencia como terapeuta familiar he encontrado una constante en los jóvenes. No saben qué hacer a la hora de elegir una profesión. He notado que la gran mayoría dudan entre lo que quiere Mamá, Papá y su propio deseo.

Por:  Manuel Gómez Alfonso. (Terapeuta Familia-Coach Sistémico)

No es fácil en muchas ocasiones aceptar la música, la danza, la actuación entre otros, porque siempre surge la misma pregunta ¿Se puede vivir de esto?…No hay una respuesta efectiva y precisa porque no conocemos, ni tenemos la capacidad de saber el destino de cada quien. 

Las expectativas de los padres y sus propios deseos muchas veces confunden a los chicos en elegir su futuro profesional porque cuando los hijos lo hacen bajo esta presión no están alineados con su propio deseo; sino más bien dentro de un comportamiento de lealtad, ser agradecidos, fieles a sus Padres o simplemente no quieren ser una decepción.

Los padres tienen 3 grandes regalos que ofrecer a sus hijos y cada uno se debe dar en el momento preciso.

El primero, es en la gestación cuando permiten que ese nuevo ser humano llegue a la Vida. 

El segundo, se entrega generalmente al alcanzar la mayoría de edad y es la libertad de hacer con la vida de ellos lo que deseen y expresarles que como lo hagan estará bien para nosotros como Padres.

Y el tercero, se puede entregar en cualquier momento. Consiste en tomar la decisión de hacernos cargo de todo lo que nos sucedió en nuestra propia crianza, en nuestra niñez junto a los posibles sufrimientos, dificultades, necesidades y liberarlos de las lealtades y repeticiones familiares. 

Es liberarlos de ser un instrumento de sanación personal al querer verlos viviendo diferente a nosotros. No actuar de esta manera, dramatiza este momento decisivo en los jóvenes a la hora de tomar decisiones porque ellos perciben que no siempre ese deseo de los padres es natural y desprendido de un deseo meramente personal. 

Si estamos seguros que hicimos un buen trabajo en la crianza, no podemos dudar que estarán listos en el momento preciso para tomar las mejores decisiones que los sostendrá cuando nosotros ya no estemos a su lado.

Como papá o mama los invito a ayudar a extender las alas de sus hijos, que se den el permiso de soñar y volar tan alto como su alma les permita: no condicionar sus sueños ni limitar su creatividad como fuente de inspiración. El éxito es cuestión de entrenamiento, pasión, compromiso y convicción con la que cada hijo emprende su camino de vida.   

Los invito a ser cómplices de su hijo para que su verdadera vocación despierte dentro de sí. Su misión querido padre o madre de familia, es brindarle escenarios y herramientas que le ayuden a descubrirse en su verdadero propósito de vida y puedan encontrar en ello paz, felicidad, retos y alegrías.

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